domingo, 1 de enero de 2006

La rue de la Corderie penetra en la rue de la Corderie
Notas para un método de origen irresoluble

I. Sería tonto imaginar que Listing y Möbius con su cinta ilustran y confirman una teoría de las realidades paralelas. La cinta, con su único lado, muestra un plano indivisible.
II. En nuestro sistema nervioso el conjunto de células de Schwann nutre a las neuronas y sirve de soporte vital. Vital, porque las prolongaciones de algunas neuronas pueden tener más de un metro de longitud, y los extremos estarían desolados si hubieran de recibir su alimento desde el cuerpo neuronal. Sin las células de Schwann los nervios morirían de inanición.
En el cerebro y en la médula espinal también existen células con funciones semejantes. En las prolongaciones de calles, en los cruces, en los mapas, existen manifestaciones de verdades inesperadas, como el mar.
III. Cuando se conoce un laberinto, cuando se familiariza uno con él, en los corredores florece su amistad.
Recuerdo ahora un descubrimiento que hicimos caminando con Fernando Arrabal por las calles de París: una calle que se interrumpe bruscamente en otra, de modo que la ventana de una casa se corta a la mitad y se introduce en la casa de la calle perpendicular. Algo nunca visto. “Mira qué extraordinario…: esa calle está penetrando a otra” (no recuerdo quién de nosotros lo dijo). Y antes de alejarnos veo que ambas calles están señalizadas con el mismo nombre, y se lo hago saber. “Claro”, responde Fernando, “es que son marido y mujer”. Esto sucede en París, puede comprobarse.

IV. Continuar. Cualquier verdad es falsa. Excepto la verdad formulada como falsa. De modo que esta afirmación es verdadera. La proposición es irresoluble y funde, no verdad y falsedad, sino un sinnúmero de verdades inesperadas. Verdades también indivisibles. Como vidas, que se creyeran paralelas y que sorpresivamente dejaran de ocultarse entre sí.
En 1931 Kurt Gödel traza el célebre teorema donde piensa que todo sistema matemático contiene una naturaleza irresoluble en algún pasaje (o en su paisaje.) Abierto a las angustias, al misterio, a las voces que sólo los groseros bautizarían como esquizofrenia, derrumba la construcción cerrada de Russell y Whitehead. Casi siempre el discurso, como la sangre, está en el método. Cualquier sistema es incompatible con una verdad. Lo irresoluble es el árbol de frutas inesperadas.

V. Hacer colaborar a la topología con la anatomía conduciría a una nueva visión, tal vez más completa, del cuerpo humano.
Por otra parte, insustanciales teorías esotéricas como la del llamado “inconsciente”, se derrumbarían. Luego, podrían encarnarse metafísicas hasta ahora maravillosas.

VI. En 1824, el físico británico John Ayrton Paris crea el taumatropo: un simple objeto en donde la imagen de un pájaro libre pintada en una estampa que contiene en su reverso una jaula vacía, genera la ilusión del pájaro enjaulado cuando se gira la estampa de manera constante frente a nuestros ojos. En 1831, el físico y matemático belga Joseph-Antoine Plateau crea el fenaquisticopio: si se mira a través del agujero central frente a un espejo, las imágenes se funden en un movimiento único. En 1834 el matemático inglés William George Horner construye el zootropo: la ilusión del movimiento se consigue observando a través de las ranuras. En 1838, sir Charles Wheatstone realiza el estereoscopio: cámara que toma y muestra fotos en tres dimensiones. En 1858 los alemanes Möbius y Listing, cada uno por su lado, descubren sus respectivas bandas. En 1876 Emile Reynaud inventa el praxinoscopio: la cinta de papel en el cilindro reflejada en los espejos permite ver una secuencia en movimiento. En 1879 el fotógrafo inglés Eadweard Muybridge crea el zoopraxiscopio: tomando imágenes de los distintos momentos de una misma acción, como por ejemplo el galopar de un jinente, y proyectándolas luego en una secuencia de tiempo sobre cristales giratorios, creaba la ilusión de movimiento.
Estaban asentadas las bases para que el 13 de febrero de 1894 los hermanos Lumière patentaran la primera cámara y proyector cinematográficos, después de dos años de investigaciones. En 1895 mostrarían la primera película: obreros saliendo de una fábrica.
Hoy día, la multitud ruidosa mira televisión de aire o cable, mientras el teorema de Gödel quiebra hacia el infinito los estudios de la lengua pero retrocede frente a las recientes investigaciones en inteligencia artificial: ramificaciones que se prolongan en calles, en cruces, en mapas, verdades inesperadas en el mar.
Sobre posibilidades de felicidad, a eso me refiero.

© Gustavo Charif 2006.
Notas

1.
Empleo desde el subtítulo la palabra método no como sinónimo de modo sino en su acepción exclusivamente filosófica, es decir método entendido como procedimiento que se sigue en las ciencias para hallar la verdad y enseñarla.
En cambio el término proposición no lo empleo nunca en el sentido filosófico (expresión de un juicio entre dos términos) sino en el sentido matemático (enunciación de una verdad demostrada o que se trata de demostrar).

2. Se suele decir que Reynaud inventó el praxinoscopio en 1877, pero en realidad lo inventó en 1876 y lo patentó un año después.